Puertas Adentro...
(Donde realmente eres tú)
¿Cómo funciona?
Cuando llego a tu casa no llego a trabajar. Llego a conocerlos... Antes de sacar la cámara platico con todos — los que quieren hablar y los que no quieren salir en fotos. Me siento en su sala, acepto el café, escucho, dejo que la dinámica de su familia pase frente a mí sin interrumpirla, porque lo que busco no se puede pedir: se espera.
Cuando alguien ya olvidó que estoy ahí — ahí está la foto. No hay poses, no hay "voltéense todos hacia acá", no hay indicaciones de cómo abrazar a alguien que ya sabes abrazar. Y no hay reloj: la naturalidad no tiene prisa, y yo tampoco.
Tres días después de la sesión reciben un QR que los lleva directo a su galería completa. La revisan con calma, eligen las que más los representan, y las reciben en alta resolución — listas para imprimirse, enmarcarse o quedarse en el teléfono para siempre.


Sólo fluye...




































